La huelga feminista puede tomar tantas formas como las que hay de trabajo feminizado y trabajo de mujeres–​​​​​​parar en el trabajo asalariado y también el trabajo doméstico y de cuidados no remunderado, y parar con respeto a los mandatos y las expectativas de género, sean o no reconocidos o por las instituciones oficiales. La huelga feminista también incluye la creación de tiempos y espacios para estar juntes, para empezar a poner en práctica un mundo feminista.

Pero, la pandemia nos ha aislado más que nunca. Si bien hay llamados a huelga feminista que incluyen acciones en espacios públicos en diferentes ciudades, hay también lugares en los que este tipo de encuentro público se ha prohibido y entonces las personas muestran su participación colgando signos o banderas en sus ventanas o realizando eventos virtuales. Para combatir el doble aislamiento de la pandemia y el encierro doméstico, queremos crear formas de compartir nuestras huelgas.